CAPIPE y La Situacion Actual

Desde la fundación de CAPIPE hemos reclamado y saludado aquellas políticas que, a nuestro entender apuntaban a desarrollar la industria nacional, alcanzar soberanía tecnológica, incrementar las exportaciones con alto valor agregado, sustituir importaciones y a la protección de un mercado interno en crecimiento.
Estas posiciones las sostuvimos, no solo por un legítimo interés sectorial, sino porque estamos convencidos de que son herramientas indispensables para que toda la sociedad argentina transite un sendero de crecimiento sustentable y alejado de las repetidas crisis provocadas por el estrangulamiento del sector externo, el endeudamiento y la inflación.
Para fines del 2015 llevábamos tiempo señalando que era necesario implementar medidas para solucionar tensiones estructurales crecientes: inflación, déficit fiscal y el resultado de la balanza comercial externa
Agregábamos que ni una devaluación del peso, que solo modifica nominalmente su valor pero no mejora la competitividad, ni el endeudamiento externo ni la reducción del déficit fiscal vía medidas que ‘enfriaran’ la actividad económica, eran los caminos para enfrentar los problemas estructurales de la economía. Era impostergable en ese momento implementar un plan que corrigiera errores, mantuviese y profundizara las políticas acertadas y diseñara, en diálogo con los sectores productivos nacionales, aquellas indispensables para evitar una crisis producto de las tensiones mencionadas.
Hoy, luego de casi dos años y medio de aplicación del plan económico del gobierno vemos como ingresamos, a pesar de todas las señales que la anunciaban, en una crisis económica y social de profundidad creciente.
En nuestro sector, del que se esperaba un crecimiento explosivo, encontramos inversiones que no crecen y producción que disminuye a pesar de dolarización y aumento del precio en boca del pozo del gas sin relación con el costo de producción, aumento y dolarización de tarifas, aumento del precio del barril de petróleo; con el adicional de importaciones crecientes de insumos para el sector que compiten con la producción nacional y la posibilidad de importar bienes usados con aranceles del 0 o del 7% de acuerdo al decreto 629 al que nos opusimos con varias acciones, incluso la judicial. A esta situación debemos agregar que YPF, empresa controlada por el estado, ha vuelto a manejarse con criterios que la alejan de la que entendemos debe ser su función principal: explotación de hidrocarburos para el autoabastecimiento y para apalancar el desarrollo industrial argentino.
Las PyMEs no solo necesitamos un mercado para nuestros productos y condiciones para nuestro desarrollo, estamos fuertemente vinculados a la comunidad y es imprescindible que esta acompañe con su crecimiento el nuestro.

La semana que comienza anuncia una profundización de la devaluación a la que el gobierno solo opone el aumento de las tasas a niveles que cuestionan cualquier actividad productiva y el regreso a la asistencia crediticia de urgencia del FMI mientras la cadena de pagos se reciente y la actividad económica misma ingresa en un peligroso paréntesis.
Es nuestra opinión que el rumbo actual debe rectificarse urgentemente, que el diálogo y el consenso deben ser con los sectores productivos nacionales y no con el sistema financiero y sus representantes institucionales.

El final del camino del endeudamiento para financiar fuga de capitales o ganancias financieras extraordinarias es por todos conocido.

La elaboración de un plan industrial que planifique la sustitución de importaciones y el crecimiento de las exportaciones industriales, es una necesidad urgente si se pretende solucionar de manera sana y sustentable los desequilibrios externos.

CAPIPE ha intentado en estos años ser algo más que escuchado, hemos reclamado sin éxito participar en mesas de discusión con todos los actores de la industria para el diseño de las políticas que estimamos pertinentes.

A pesar de la urgencia, a pesar de la crisis, por la urgencia y por la crisis, estamos como siempre, dispuestos a colaborar para aportar nuestro saber y experiencia.