Las empresas chicas entran al negocio energético como proveedoras sofisticadas de grandes firmas.

Con la nacionalización de YPF el mercado energético abrió nuevas oportunidades para los proveedores de servicios e insumos. Crecieron las ventas, la producción y el empleo. Pero los especialistas piden continuidad en las políticas y apoyo estatal, generando acuerdos de alto nivel.

Una visión instalada en la industria es que el negocio energético es exclusividad de grandes firmas. Sin embargo, lo que está sucediendo en la Argentina es exactamente lo opuesto.

Cada vez más empresas pequeñas y medianas se suman a ese mercado, ya sea con el diseño de nuevas fuentes de energía renovables, o con la elaboración de productos y servicios que proveen a las grandes empresas de gas y petróleo.

Recuento
Según estimaciones de la Cámara Argentina de Proveedoras de la Industria Petro-energética (CAPIPE), el núcleo de empresas proveedoras está conformado por casi 1000 PYMES.

La mayoría pertenecen a los rubros metalmecánica, química, y electricidad. Desde válvulas, bombas, paneles electrónicos, protección catódica, filtros, productos químicos, sistemas de control, aberturas, climatizadores, hasta servicios tecnológicos, ingeniería y obras, el abanico de actividades que realizan es amplio y diverso.

En CAPIPE estiman que al menos 20 mil personas trabajan en las PYMES que conforman al núcleo de esa actividad. A eso hay que sumarle los proveedores de los proveedores, que fabrican desde un gabinete hasta una matriz. “Se trata de una cadena grande, compleja y de muchísimo valor agregado. Y si algo destaca a esas empresas, es su grado de especialización y sofisticación” dicen los especialistas.

Inflexión
Un punto de inflexión en la industria de proveedores de insumos energéticos fue la nacionalización de YPF. En la búsqueda del autoabastecimiento, aumentaron las inversiones y eso abrió nuevas oportunidades. Además, a diferencia de lo que ocurría con Repsol, las PYMES encontraron en YPF un interlocutor que los integra a su cadena de valor. Pero aun así, la falta de financiamiento y de continuidad en las políticas son un obstáculo que impiden consolidar el desarrollo de esa cadena.