Las PYMES locales crecen en el negocio energético

La cadena que abastece a las empresas energéticas factura US$5.500 millones anuales y exporta US$700 millones. Son firmas con potencial tecnológico para exportar más y para fabricar los productos sofisticados que se importan. Pero necesitan crédito y apoyo estatal para abrir mercados.

Mientras la Argentina viene manteniendo un déficit energético creciente, que en 2014 se estima en US$10.000 millones, si hay una industria que encontró una trayectoria de crecimiento atractiva en los últimos dos años, fue la que conforman las centenares de PYMES proveedoras de la industria del petróleo y gas.
Desde que en abril de 2012 se nacionalizó YPF, la actividad tuvo un impulso, y abrió nuevas perspectivas para esas PYMES, que se encontraron con mayores inversiones en el mercado y demanda adicional para sus productos. Pero no fue solo el destino de YPF lo que marcó el cambio. En parte impulsados por la necesidad de evitar el drenaje de dólares por la vía comercial, a principios de 2013 el Ministerio de Industria puso en marcha la mesa de integración para proveedores de bienes y servicios de esa industria, donde las petroleras se comprometieron a sustituir importaciones. Según cifras oficiales, en 2013 los grandes jugadores del mercado energético local identificaron 126 iniciativas de sustitución de importaciones por US$475 millones, en insumos como tuberías, transformadores de potencia, o guantes de seguridad. A su vez, los proveedores locales plantearon iniciativas de sustitución por US$ 125 millones en una amplia gama de productos como calentadores eléctricos para fluidos y gases, bombas centrífugas o generadores eléctricos.

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Si bien los empresarios PYMES son menos optimistas que la cartera industrial sobre el resultado de esos acuerdos, todos coinciden en el potencial tecnológico que tienen las firmas locales para abastecer a esa industria y fabricar incluso los productos más sofisticados que hoy se importan. A diferencia de otros sectores industriales, las PYMES que funcionan alrededor de las grandes empresas energéticas tienen alta capacidad tecnológica, buenos precios, y eso las hace muy competitivas internacionalmente. “Por eso todas son exportadoras”, dicen en el sector. No es un dato menor: para exportar en ese rubro, hay que cumplir con altas exigencias y certificaciones, es decir, tener calidad suprema. Según datos estimados, las casi 1000 PYMES que integran la cadena facturan US$5.500 millones anuales y exportan US$700 millones por año, un nivel bajo para las posibilidades que tiene esa industria. Los productos que se exportan son todos de alto valor, y eso explica que la tonelada ronde los 20 mil dólares, superando al resto de los sectores. Pero no todas son buenas noticias. Hay oportunidades, pero “sin crédito es muy difícil aprovecharlas”, advierten los empresarios. Es que al ser una industria intensiva en conocimiento, la falta de financiamiento se vuelve una restricción profunda para su futuro.

Vaca Muerta, una buena oportunidad para Pymes
“La explotación de yacimientos no convencionales de shale oil y shale gas como es Vaca Muerta plantea oportunidades únicas para las PYME industriales y un nuevo desafío para su desarrollo”. Así lo expresó Edgardo Gámbaro, nuevo presidente de CAME Industrial y empresario metalúrgico de la provincia de Buenos Aires.
Según Gámbaro, Vaca Muerta ya está en operaciones y las PYME Industriales le están ofreciendo servicios de buena calidad y precios.
“Las Industrias PYMES cuentan con tecnología y conocimientos para incorporar innovación y diseño e integrarse al desarrollo de esos proyectos”, explicó el empresario, recordando que son proyectos “que proveerán energía que hoy demanda un volumen de divisas que condiciona el desarrollo nacional”.